Pedro Cuesta Escudero, La comisión depuradora (2014)
A través de una novela, de nuevo, Pedro Cuesta nos sumerge en esta ocasión en la posguerra española para hacernos vivir una historia basada en hechos reales –pues se novela buena parte de lo que sucedió a su propio padre, maestro de la República represaliado durante el franquismo—y ubicada en un pequeño pueblo albaceteño donde vivió su familia tras la guerra.
Al principio de la novela, se alterna el presente en el que el propio autor pasa unos días en el valle de
Pineta con amigos, donde le llega la noticia de la muerte de su padre, con el pasado, pues mientras recorre las montañas del Pirineo y cuando se traslada a Almansa para llegar ante su padre fallecido, el narrador reconstruye de manera muy vívida escenas de la salida al exilio de los republicanos por la frontera catalana –entre ellos, Pedro, su padre el maestro--: las largas caravanas de familias con sus enseres, la llegada a los campos de refugiados franceses, el encuentro con Machado y su madre, el ingenio para poder subsistir en las penurias, el regreso a España y el ingreso en prisión en Santander, hasta la llegada a Albacete para reencontrarse con la familia.
A partir de ahí, conocemos el proceso de depuración que sufre el maestro, la asignación provisional de una escuela en un pequeño pueblo rural manchego y el retrato de la vida cotidiana en el pueblo: costumbres como la matanza del cerdo, la manera de abastecerse de agua y leña, las vivencias infantiles, etc.
Una parte muy llamativa del libro es la recreación novelada de una inspección de la escuela rural en la que trabaja Pedro por parte de la Comisión depuradora que investiga hasta el último detalle de las actuaciones del maestro con el fin de apartarlo de su trabajo como castigo y represalia. La actuación caricaturesca del Delegado de Información, del director del instituto como Presidente de la Comisión, de la inspectora y del propio cura del pueblo constituiría un episodio hilarante y disparatado si no fuera porque fueron situaciones reales y tristemente sufridas en el mundo de la enseñanza de aquellas fechas.
El libro se completa con una interesante cronología, un breve ensayo del autor sobre el tema, una amplia documentación sobre los sucesos narrados y, finalmente, un apartado bibliográfico.
Como nos tiene acostumbrados ya Pedro Cuesta, sus libros están muy bien documentados, sabe transmitir la información y los hechos históricos con solvente maestría y, en este caso, además, alza la voz para dar a conocer las injusticias que se cometieron durante el franquismo con muchos maestros que únicamente pudieron ser acusados de querer formar a sus alumnos en la libertad y el progreso.
Mariano Moreno Requena, 2020.
Pedro Cuesta Escudero, La comisión depuradora (Represión en la escuela), Ediciones Albores, Sevilla, 2014; 193 pp.

